© 2019 Fraternidad Contemplativa Maria de Nazaret

V ASSEMBLEA

GENERALE

22-25 agosto 2020

Montevideo (UY)

Cristo è Risorto!

18 luglio 2016

Aggregazione della

fraternità contemplativa maria di nazaret alla famiglia salesiana di don bosco!!!!!!

La Fraternidad Contemplativa María de Nazaret es un Movimiento de Espiritualidad  que nació hace más de 35 años por inquietud de un sacerdote salesiano, Monseñor Nicolás Cotugno, luego Obispo, y hoy Arzobispo emérito de Montevideo/ Uruguay. La Fraternidad se inició en Montevideo, y desde allí se expandió a otros departamentos del país, y luego hacia el exterior estando presente actualmente además,  en Argentina, Italia, República Checa y Eslovaquia; conformándola un creciente número de miembros, siendo en estos momentos unas 700 personas de todas estas nacionalidades.

La Fraternidad Contemplativa María de Nazaret es un Movimiento de discípulos de Jesús, que animados por el Espíritu Santo e inspirándose en la contemplación carismática de Don Bosco, quieren vivir la “contemplación en acción” como la vivió María de Nazaret,  potenciando en la Iglesia la dimensión contemplativa de la consagración bautismal. Nuestro modelo es María de Nazaret, por ello, queriendo imitarla en su vida de unión con Dios nos llamamos “nazarenos”.

En síntesis, la Fraternidad quiere traducir lo sustancial de la tradición contemplativa de la Iglesia a las cambiantes  coordenadas culturales de los hombres y del mundo de hoy, y encarnarla en el denominador común de la civilización actual que pasa preferentemente por la secularidad de la creación; como dice el filósofo J.Maritain: “Hay que poner la contemplación en la calle”. La Fraternidad, precisamente, aspira a poner la contemplación en el mundo.

Aspiramos a vivir de Cristo Resucitado, “Ya no soy yo quien vivo es Cristo que vive en mí”,  parafraseando  a S.Pablo: “Ya no soy yo quien actúa, quien trabaja, quien estudia, quien se relaciona con los demás, es Cristo que lo hace en mí, y a través de mí.”

Siendo como “lápiz en las manos del Señor” según palabras de S.Teresa de Calcuta, es el mismo Cristo Resucitado que unidos a Él  nos dona su capacidad de amar. Por eso la contemplación nazarena se traduce en al amor fraterno. Se trata entonces, de transformar toda nuestra vida en  experiencia de unión con Dios, siendo el criterio de autenticidad de la vivencia de la contemplación, el amor fraterno que se traduce en servicio.

Todo esto vivido con un estilo de vida que tiene seis características fundamentales:

-        La interioridad natural.

-        La servicialidad familiar.

-        La caridad contagiosa.

-        La laboriosidad incansable.

-        La alegría constante y serena.

-        El espíritu de adoración.

 

Los destinatarios de esta vocación son todos los bautizados, y preferentemente,  los jóvenes.  La Fraternidad está constituida por todos los estados y situaciones de vida: niños, adolescentes, jóvenes, matrimonios, familias, consagradas/os, sacerdotes; donde en una verdadera complementariedad,  cada estado de

                             

vida recibe y aporta a los demás los valores específicos de su propio estado, lo cual constituye una riqueza original del Movimiento. Por todo ello, la Fraternidad es Familia Nazarena.

Una dimensión esencial y estructural de la Fraternidad es la eclesialidad mediante su inserción parroquial y/o diocesana. La mayoría de sus miembros están al servicio de la Iglesia mediante participación activa en las parroquias, organismos diocesanos y en misiones específicas. Todo ello desde la Gracia de Unidad que queremos vivir como fruto de la caridad pastoral que el Señor nos dona en la consagración bautismal, y que se ha encarnado en la intuición carismática de Don Bosco.

El seguimiento a esta vocación nazarena, tiene un camino de varias etapas de progresiva adhesión al carisma:

-        Primera etapa: el Compromiso de Contemplación.

-        Segunda etapa: la Promesa de Contemplación.

-        Tercera etapa: el Voto de Contemplación.

Por el Voto de Contemplación el nazareno se incorpora plenamente al Movimiento. Éste, no quiere ser más que la respuesta en radicalidad a la gracia de esta vocación que el Señor nos regala.

 Para poder vivir esta experiencia de unión con Dios, el nazareno se nutre de los Sacramentos, especialmente de la Eucaristía y la Reconciliación, la celebración de la Liturgia de las Horas, la Lectio Divina y del Santo Rosario.

Los miembros de la Fraternidad de acuerdo a su estado de vida, se constituyen en grupos que se reúnen periódicamente y también participan de encuentros generales donde se interrelacionan los diferentes estados de vida, en fraternidad que se hace experiencia de comunión. Asimismo, se realizan retiros, encuentros de formación, misiones en comunidades carenciadas, y en actividades propiamente juveniles, donde también participan todos los estados de vida, como ejemplo las Olimpíadas Anuales Nazarenas, en las que se dan tanto juegos, fogones y competencias,  como también adoración, rosario,  celebración Eucarística y muchos momentos de verdadera convivencia fraterna. También se ha conformado un dinámico equipo de fútbol, el “Nazareno Fútbol” que compite en la Liga Universitaria.

El nazareno pues, quiere llegar a la experiencia de unión con Dios en las actividades cotidianas, para irradiar en su ambiente esta vivencia de Cristo Resucitado que sigue actuando en el mundo, pasando de la Liturgia de las Horas a la liturgia de la vida, como verdadero apóstol de contemplación.

Desde al año 2016 la Fraternidad Contemplativa María de Nazaret ha sido formalmente reconocida como una nueva rama de la Familia Salesiana.-

La Fraternità Contemplativa Maria di Nazaret è un Movimento di Spiritualità che è nato più di 35 anni fa da un’inquietudine di un sacerdote salesiano, Monsignor Nicola Cotugno, poi Vescovo, e oggi Arcivescovo emerito di Montevideo/ Uruguay .

La Fraternità è iniziata a Montevideo, e da lì si è espansa ad altri dipartimenti dell’Uruguay, e poi all’estero ed è presente attualmente in Argentina, Italia, Repubblica Ceca e Repubblica Slovacca; ne fanno parte un crescente numero di membri, è in questo momento sono circa 700 persone di tutte queste nazionalità.

La Fraternità Contemplativa Maria di Nazaret è un Movimento di discepoli di Gesù, che animati dallo Spirito Santo e ispirandosi alla contemplazione carismatica di Don Bosco, vogliono vivere la “contemplazione in azione” come l’ha vissuta Maria di Nazaret, potenziando nella Chiesa la dimensione contemplativa della consacrazione battesimale. Il nostro modello è Maria di Nazaret, per questo, volendo imitarla nella sua vita di unione con Dio ci chiamiamo “nazareni”.

In sintesi, la Fraternità vuole tradurre ciò che è sostanziale della tradizione contemplativa della Chiesa nelle differenti coordinate culturali degli uomini e del mondo di oggi, e incarnarla nel denominatore comune della civilizzazione attuale che passa preferibilmente per la secolarità della creazione; come dice il filosofo  J.Maritain: “Bisogna mettere la contemplazione nelle strade”. La Fraternità, precisamente, aspira a mettere la contemplazione nel mondo.

Aspiriamo a vivere di Cristo Risorto, “Già non sono più io che vivo, ma è Cristo che vive in me”, parafrasando S.Paolo: “Già non sono io che agisco, che lavoro, che studio, che mi relaziono con gli altri, è Cristo che lo fa in me, e attraverso di me”.

Essendo come “matite nelle mani del Signore” secondo le parole di S.Teresa di Calcutta, è lo stesso Cristo Risorto che quando siamo uniti a Lui ci dona la Sua capacità di amare. Per questo la contemplazione nazarena si traduce nell’amore fraterno. Si tratta quindi, di trasformare tutta la nostra vita in esperienza di unione con Dio, essendo il criterio di autenticità del vivere la contemplazione l’amore fraterno che si traduce in servizio.

Tutto questo vissuto con uno stile di vita che ha sei caratteristiche fondamentali:

-        L’interiorità naturale.

-        La servizialità familiare.

-        La carità contagiosa.

-        La laboriosità instancabile.

-        La gioia costante e serena.

-        Lo sprito di adorazione.

 

I destinatari di questa vocazione sono tutti i battezzati, e preferibilmente i giovani. La Fraternità è costituita da tutti gli stati e situazioni di vita: bambini, adolescenti, giovani, coppie, famiglie, consacrate/i, sacerdoti; dove in una vera complementarietà, ogni stato di vita riceve e porta agli altri i valori specifici del proprio stato, questo costituisce una ricchezza originale del Movimento. Per tutto questo, la Fraternità è Famiglia Nazarena.

Una dimensione essenziale e strutturale della Fraternità è l’ecclesialità mediante il suo inserimento parrocchiale e diocesano. La maggior parte dei suoi membri sono al servizio della Chiesa mediante la partecipazione attiva nelle parrocchie, negli organismi diocesani e in missioni specifiche. Tutto questo a partire dalla Grazia di Unità che vogliamo vivere come frutto della carità pastorale che il Signore ci dona nella consacrazione battesimale, e che si è incarnata nell’intuizione carismatica di don Bosco.

Questa vocazione nazarena ha un cammino di varie tappe di progressiva adesione al carisma:

-        Prima tappa: l’Impegno di Contemplazione.

-        Seconda tappa: la Promessa di Contemplazione

-        Terza tappa: il Voto di Contemplazione.

Con il Voto di Contemplazione il nazareno si incorpora pienamente al Movimento. Questo, non vuole essere più che la risposta in radicalità alla grazia di questa vocazione che il Signore ci regala.

Per poter vivere questa esperienza di unione con Dio, il nazareno si nutre dei Sacramenti, specialmente dell’Eucarestia e della Riconciliazione, della celebrazione della Liturgia delle Ore, della Lectio Divina e del Santo Rosario.

I membri della Fraternità in accordo al loro stato di vita, si costituiscono in gruppi che si riuniscono periodicamente e partecipano anche a incontri generali dove si interrelazionano i differenti stati di vita, in fraternità che si fa esperienza di comunione. Ci sono anche ritiri, incontri di formazione, missioni in comunità bisognose, e attività propriamente giovanili alle quali partecipano anche tutti gli stati di vita, come ad esempio le Olimpiadi Annuali Nazarene nelle quali si fannno giochi, falò e gare, come anche adorazione, rosario, celebrazione Eucaristica e molti momenti di vera convivenza fraterna. Si è anche formata una dinamica squadra di calcio, il “Nazareno Fútbol” che gioca nella “Liga Universitaria”.

Il nazareno quindi, vuole giungere all’esperienza di unione con Dio nelle attività quotidiane per irradiare nel proprio ambiente questo vivere di Cristo Risorto che continua ad agire nel mondo, passando dalla Liturgia delle Ore alla liturgia della vita, come vero apostolo di contemplazione.

Dal 2016 la Fraternità Contemplativa Maria di Nazaret è stata formalmente riconosciuta come nuovo ramo della Famiglia Salesiana.

Kontemplativní Fratenita Marie z Nazareta je duchovní Hnutí, které vzniklo víc než před 35 lety z neklidu jednoho salesiánského kněze, Mons Nicolase Cotugna, který se později stal biskupem, a nyní je emeritním arcibiskupem z Montevidea /Uruguay.

 

Fraternita začala v Montevideu, odkud se rozšířila do dalších částí země, a potom i do dalších zemí. Nyní je v Argentině, v Itálii, v České republice a na Slovensku. Množství členů stále stoupá, nyní je ve všech zemích světa celkem 700 členů.

 

Kontemplativní Fraternita Marie z Nazareta je Hnutí učedníků Pána Ježíše, kteří jsou vedeni Duchem svatým a kteří jsou inspirováni charismatickou kontemplací Dona Boska. Chtějí prožívat “kontemplaci v činnosti” tak, jak ji prožívala Marie z Nazareta. Šíří v církvi kontemplativní dimenzi křestního zasvěcení. Jejich vzorem je Panna Maria z Nazareta a chtějí napodobovat její život ve spojení s Bohem. Nazývají se “nazaréni”.  

 

Fraternita chce převést to podstatné z kontemplativní tradice církve do dnešní kultury lidstva a světa, který v současné době prochází sekularizací; tak jak říká filosof Maritain: “je zapotřebí vnést kontemplaci do ulic”. Fraternita právě o to usiluje,  aby vnášela kontemplaci do světa.

 

Svatý Pavel říká /opsaně/: již to nejsem já, kdo jedná, kdo pracuje, kdo studuje, kdo má vztah s ostatními, je to Kristus, který působí ve mně a skrze mne. A my usilujeme o to, abychom mohli žít s Kristem Vzkříšeným a říci: “již to nejsem já, kdo žije, je to Kristus, který žije ve mně.”

 

Jsme jako “tužka v ruce Pána” podle slov svaté Matky Terezy z Kalkaty, je to sám Vzkříšený Kristus, který, jsme-li s Ním spojeni, nám dává svou schopnost milovat. Proto se nazarénská kontemplace stává bratrskou láskou. Jedná se tedy o to, abychom proměňovali celý náš život do zkušenosti spojení s Bohem. Kriterium opravdovosti takovéhoto prožívání kontemplace je bratrská láska, která se stává službou.  

 

Takový styl života má šest rysů:

 

·      Přirozená interiorita

·      Rodinnost ve službě

·      Nakažlivá láska

·      Neúnavná pracovitost

·      Stálá a klidná radost

·      Duch adorace

 

 Adresátem tohoto povolání jsou všichni pokřtění především mládež.

Fraternita je složena ze všech životních stavů ve všech životních situacích: děti, dospívající, mládež, manželé, rodiny, zasvěcení/é, kněží. Ve Fraternitě je opravdové doplňování, každý životní stav přijímá a přináší  ostatním specifické hodnoty svého životního stavu, což tvoří originální bohatství Hnutí. Pro toto všechno je Fraternita Nazarénskou rodinou. Základním rozměrem a složením Fraternity je církevní rozměr zařazení do farností a do diecézí. Většina členů slouží církvi prostřednictvím aktivního života ve farnostech, v diecézích a ve specifických posláních. Toto všechno skrze milost jednoty, kterou touží prožívat jako ovoce pastorační lásky, kterou jim Pán daruje v křestním zasvěcení, a která se ztělesnila v charismatické intuici Dona Boska.

 

K následování tohoto povolání nazaréna vede cesta, která má různé etapy.

První etapa: závazek kontemplace

Druhá etapa: příslib kontemplace

Třetí etapa: slib kontemplace

Slibem kontemplace se nazarén plně včleňuje do Hnutí. To nechce nic víc než radikální odpověď na milost tohoto povolání, kterou mu sám Pán dává.

 

Aby nazaréni mohli prožívat zkušenost spojení s Bohem, se živí svátostmi, především Eucharistií a svátostí smíření, slavením liturgie hodin, lectio divina a svatým růžencem.

 

Členové Fraternity v souladu s životním stavem, vytvářejí skupiny, které se pravidelně setkávají. Tyto skupiny se také účastní na hlavních setkáních, kde se vytvářejí vzájemné vztahy ve Fraternitě, kde se prožívá zkušenost společenství. Stejně tak se organizují obnovy, formační setkání, pomoc potřebným, aktivity mládeže, na kterých mají účast také všechny životní stavy, jako například každoroční Nazarénská Olympiáda, kde je mnoho her, posezení u ohně a soutěží, stejně tak adorace, růženec, mše svatá a mnoho momentů opravdového bratrského soužití. Také vzniklo dynamické fotbalové mužstvo, “nazarénský fotbal” které se účastní v lize univerzity. 

 

Nazaréni tedy chtějí dospět k zakoušení spojení s Bohem v každodenní činnosti, aby ve svém prostředí vyzařovali Krista Vzkříšeného, který neustále působí ve světě. A jako skuteční apoštolové kontemplace přecházejí z liturgie hodin do liturgie života.

 

Od roku 2016 je Kontemplativní Fraternita Marie z Nazareta oficiálně přijatá jako nová větev Salesiánské rodiny.